Santísimo Cristo

A su término, y coincidiendo con la entrada del Santísimo Cristo a su Santuario, comienza la ensordecedora "traca" colocada alrededor de toda la Plaza. A este acto pirotécnico acuden personas desde todos los puntos de la isla, colapsándose toda la ciudad por la gran afluencia de público. Durante todo el mes, con motivo de esta fiesta, hay distintos actos festivos, culturales y deportivos.
El Convento Franciscano de San Miguel de Las Victorias alberga al Real Santuario que acoge la imagen del Santísimo Cristo Crucificado. Una talla de estilo gótico-flamenco del siglo XVI trasladada a la isla por el Adelantado Fernández De Lugo.
Era costumbre que la noche de la víspera del día grande de las fiestas del Cristo salieran en luminoso cortejo por las calles céntricas de la ciudad, grupos de niños portando luminarias decoradas acompañados por músicos, que en alegre cortejo entraban en la plaza para contemplar el baile de los caballitos de fuego tradicionales de la ciudad. Eran, y desde hace ya unos cuantos años son, estructuras de caña en forma de caballos decoradas con papel. Durante su baile en la plaza, salía uno especialmente preparado portando fuegos de artificio (de ahí su nombre de caballitos de fuego) que entre la algarabía de la gente danzaba hasta que estos fuegos se consumían. Era ciertamente peligroso ese acto, desapareciendo por este motivo del programa festero en la década de los cuarenta de este siglo, tal y como se constata en los viejos programas guardados en el Archivo Municipal de la Ciudad.

Con el paso de los años, el encargado de llevar a buen cauce los festejos sería un caballero notable, el cual era elegido cada año por los religiosos del Convento de San Francisco, y al que se denominaría “Proveedor de" la Fiesta”, preocupándose que la suntuosidad de los actos fuera mayor que la de su antecesor. Asimismo, era costumbre que el proveedor regalara al Cristo un objeto de plata como recuerdo, destacándose la actual cruz que posee el Cristo, obsequiada en 1630 por Francisco Baptista Pereira de Lugo, Regidor de Tenerife.
Con la fundación de la Venerable Esclavitud en 1659, desaparece la figura del proveedor, designándose una comisión presidida por el Esclavo Mayor para la organización de las fiestas, y a partir de 1.926 se le encargan los actos populares al Ayuntamiento. Los actos de las fiestas del Cristo se iban enriqueciendo cada año con diferentes tradiciones y expresiones del folklore popular, algunas de las cuales aún se conservan.
Nota: Resumen extraído del libro EL Santísimo Cristo de La Laguna, Historia, Fiestas y Tradiciones de Domingo García Barbuzano
Si bien durante mucho tiempo se pensó que la obra del Cristo era de procedencia sevillana y autor desconocido, las investigaciones publicadas en 1999 por el especialista Francisco Galante, catedrático de Historia del Arte de la Universidad de La Laguna, determinaron que se trata de una talla de origen flamenco cuyo autor fue Louis Van Der Vule a principios del siglo XVI.Debido a las intensas relaciones comerciales e importaciones de obras de arte de la época entre los Países Bajos y el resto de Europa, el Cristo llegó a Venecia, desde allí a Barcelona y luego, a la localidad gaditana de Sanlúcar de Barrameda, en cuya ermita de la Vera Cruz estuvo acogido algunos años. Finalmente, se cree que en 1520, esta imponente talla del Señor en la Cruz llegaría a La Laguna, probablemente fruto de las buenas relaciones que mantenían el Adelantado Fernández de Lugo y el Duque de Medina Sidonia.




